El Aston Villa tiene ante sí la posibilidad de repetir un título europeo. Y testigo será el príncipe William, acérrimo aficionado 'villano' quien estará en Estambul para apoyar al equipo en la final de la Europa League.
El heredero al trono británico acudirá al Besiktas Spark para presenciar el duelo ante el Friburgo, aunque no ocupará el palco reservado a las autoridades y representantes institucionales. Su intención es seguir el encuentro desde un palco privado y vivir la experiencia como un aficionado más del conjunto de Birmingham.
La relación del príncipe con el Aston Villa viene de lejos. Desde pequeño quedó marcado por las historias que le contaba su tío sobre la conquista de la Copa de Europa de 1982, un éxito histórico que despertó en él una fuerte identificación con el club inglés. Desde entonces, William se ha mantenido como un seguidor habitual y muy cercano a la entidad que actualmente dirige Unai Emery.
Damià Vidagany, CEO de operaciones de fútbol del Aston Villa, explicó recientemente la cercanía que mantiene el príncipe con el equipo y con el técnico español.
Según señaló, William aprovecha sus ratos libres y los momentos en los que sus compromisos oficiales se lo permiten para acercarse a la ciudad deportiva y conversar con Emery durante los entrenamientos. También destacó el carácter cercano y natural del miembro de la familia real, al que definió como un apasionado seguidor “villano”.
En los últimos días se hicieron muy comentadas las imágenes del príncipe celebrando la clasificación del Aston Villa para la final después de eliminar al Nottingham Forest en Villa Park, durante las semifinales de la Europa League.
William siguió aquel encuentro desde un palco privado acompañado por varios miembros de la estructura del club, entre ellos el propio Damià Vidagany.
Tras el pitido final de aquel partido, el heredero británico bajó al vestuario para felicitar personalmente a todos los jugadores y desearles suerte de cara a la final de Estambul. Si el Aston Villa consigue levantar el título esta noche, no sería extraño que el príncipe vuelva a compartir la celebración con la plantilla como un aficionado más del equipo inglés.